Día 7: El broche mágico en Elves Village Tonttula

Era ya nuestro penúltimo día en Laponia, al día siguiente volveríamos a casa; la experiencia llegaba a su fin… pero aún nos esperaba una gran sorpresa para el peque — y para nosotros también. Iba a ser un día especial. Visitamos Elves Village, la aldea de los elfos de Papá Noel, acompañado de nuestro inseparable elfo Rufino, por supuesto.

⏱10 minutos


El camino hacia la aldea de los elfos

Teníamos entradas para las 10 de la mañana.💡 (Tip viajero: reserva con antelación, sobre todo en temporada navídeña). No tuvimos que madrugar muchísimo porque Elves Village está relativamente cerca de Levi: apenas 8 km desde el centro de Levi hasta la aldea.

El trayecto en coche fue corto, quizá unos 10-15 minutos. Esa mañana salimos de noche, pero no nevaba; el cielo estaba completamente despejado, lo que hizo que el amanecer fuera todavía más especial, tiñendo de tonos naranjas y rosados el cielo.

Al llegar, lo primero que nos impresionó fue la belleza del sitio y el paisaje que lo rodea: bosque nevado, un lago helado cercano, pequeñas casitas de madera dispersas, muchísima nieve blanca, silencio especial, y esa luz del amanecer 😍.

Elves Village Tonttula

¿Qué es Elves Village (Tonttula)?

Elves Village, también llamado Tonttulan Elämyskylä en finés, es una aldea de experiencias en Levi, en la región de Köngäs, Finlandia.

Es bastante menos comercial que Santa Claus Village, y justamente eso es lo que la hace tan especial: un ambiente más auténtico, íntimo, mágico, menos concurrido y con encanto navideño natural.

Elves Village Tonttula

Las dos experiencias que se pueden elegir

Cuando reservas en Elves Village, habitualmente tienes dos tipos de experiencias guiadas, entre otras actividades:

  1. Visita a Papá Noel (Casa de Papá Noel / Recepción de Papá Noel): se centra en conocerlo directamente, ver su casa, interactuar con él, fotos,…
  2. Experiencia de los elfos / aldea de los elfos (“The Elves Experience”): incluye diferentes actividades con los elfos, talleres, recorridos por la aldea, ver cómo viven los elfos, más interacción con el entorno mágico,…

Nosotros elegimos la experiencia de los elfos, porque ya habíamos visitado a Papá Noel en Santa Claus Village, así que nos pareció más emocionante aprovechar para conocer otra parte del mundo mágico, aunque sí encontramos elementos relacionados con Papá Noel durante la visita.

En la recepción validamos nuestros tickets y nos facilitaron un mapa e instrucciones sobre el lugar.

💡Tip viajero: cuenta con unas 4 o 5 horas para recorrer toda la aldea y disfrutarla con calma. Por eso recomiendo reservar para primera hora de la mañana.


Recorrido dentro de la aldea

La casa secreta de Papá Noel en Elves Village

Una cabaña de madera encantadora donde vimos su dormitorio, su armario con los trajes que necesita para dar la vuelta al mundo entregando regalos (los tocamos con cara de asombro, hasta el peque se acostó un momentito en su cama), cocina, comedor, y descubrimos elfos escondidos.

Elves Village Tonttula

En el escritorio de Papá Noel había montones de cartas recibidas de niños de todo el mundo.

Elves Village Tonttula

Cruzamos varias salas, una de ellas era la sala de historia, para aprender la historia de los juguetes, y luego, por una puerta secreta, accedimos a la sala del Árbol Mágico parlante, contador también de historias. El peque no podía contener su emoción.

Elves Village Tonttula

Visitando a Rudolph

Después, nos dirigimos al recinto de los renos. Allí no solo nos esperaba Rudolph, el reno más famoso de Papá Noel, dócil y adorable, sino también otros de sus compañeros, que descansaban tranquilamente en el cercado. Fue una experiencia entrañable poder acariciarlos y darles de comer, sobre todo al peque, que estaba emocionadísimo.

Elves Village Tonttula

En el centro, había un refugio con el fuego encendido y luces de colores que iluminaban la nieve, creando un ambiente cálido y mágico en medio del bosque helado.

Elves Village Tonttula

Atravesando la Roca Mágica

Luego atravesamos el bosque hasta llegar a la Roca Seita (lugar de escondite de los elfos); para ello, cruzamos un puentecito precioso, pasamos por una casita con carámbanos en el tejado, bosques nevados, luces por todas partes.

Encontramos un letrero que señalaba la roca mágica, una puerta en la propia roca que se abrió para mostrarnos un mundo de elfos a través de diferentes escenas, actividades cotidianas de elfos, y una gymkhana de pistas para resolver un acertijo. Fue uno de los momentos más memorables: explorar, buscar pistas, sentir que estábamos dentro de un cuento.

Manualidades, galletas y el diploma mágico de Rufino

Más tarde fuimos a la escuela de los elfos, donde unas encantadoras elfas nos encomendaron misiones: hacer una manualidad, luego dirigirnos a la casa de jengibre para hacer nuestras propias galletas, y finalmente pasar por la casa del sabio o del conocimiento, quien nos entregaría un diploma para Rufino por haber cumplido las tareas y así “cargarlo” de magia para las próximas navidades.

Pasamos un rato muy divertido haciendo una manualidad guiados por las elfas, siempre encantadoras y pacientes. Nos facilitaron todo el material necesario para crear una simpática cabecita de muñeco de nieve, decorada con un gorrito y una bufanda de lana. Lo mejor de todo es que pudimos llevarnos nuestra creación como recuerdo, un detalle entrañable de este día tan especial.

Elves Village Tonttula

Después de terminar nuestra manualidad navideña, nos dirigimos a la casa de jengibre, una cabaña preciosa por fuera, del mismo tono que las galletas que la inspiran. Desde la entrada ya se notaba un aroma irresistible a jengibre y canela que lo envolvía todo.

Elves Village Tonttula

Dentro, cada uno recibió una bola de masa de galleta para amasar y dar forma con divertidos cortadores (renos, estrellas, gorros de Papá Noel…). Luego colocamos nuestras creaciones en bolsitas con nuestro nombre para que las horneasen y pudiéramos recogerlas más tarde. Cuando por fin las probamos, estaban aún calentitas, crujientes por fuera, suaves por dentro y, por supuesto, deliciosas.

Elves Village Tonttula

En la casa del sabio, nos esperaba el momento final de nuestra misión. Como habíamos completado todas las tareas anteriores, nuestro peque recibió un diploma muy especial, entregado con solemnidad por las elfas. No era un diploma cualquiera: este certificado mágico confería poderes extra a nuestro elfo Rufino, asegurando que regresará el próximo año cargado de energía y mucha más magia para las Navidades venideras. El peque lo sostenía con un orgullo enorme, mientras nosotros no podíamos dejar de sonreír ante tanta ilusión.

Elves Village Tonttula

Una vez conseguido el diploma, dedicamos un buen rato a pasear y descubrir cada rincón del bosque mágico.

Entre los árboles nevados aparecían pequeñas casitas al estilo de los elfos, todas diferentes, encantadoras y muy acogedoras, con una atención al detalle que parecía sacada de un cuento. El peque iba entrando y saliendo de ellas sin parar, fascinado, como si de verdad estuviera visitando el hogar de los elfos.

Elves Village Tonttula

Sin duda, es un entorno pensado para disfrutar en familia, ideal para ir con niños y dejarse llevar por la magia del lugar.

Elves Village Tonttula

Momentos especiales: sauna finlandesa, lago helado y más

Caminamos hasta el lago helado. En el mismo había el típico baño finlandés (sauna + posibilidad de darse un baño en el lago, bajando por la pendiente helada). Nosotros no nos atrevíamos con el agua helada, pero mi marido sí: primero calorcito en la sauna, luego bajó descalzo hasta el lago para el “bautizo”. ¡Qué frío! Pero dice que le sentó de maravilla.

💡Tip viajero: si eres de los valientes, de los que no temen el agua helada, lleva bañador y toalla, que disfrutarás de un baño finlandés que, según dicen, ahuyentan los resfriados

En la parte central de la aldea, cerca del lago, refugios con fuego, luces de colores, el ambiente navideño estaba presente en cada rincón. Tomamos bebidas calientes, asamos unas salchichas sobre brasas, acompañadas de un zumo caliente de grosellas… fue un pequeño tentempié que supo a gloria.

Elves Village Tonttula

Aprovechando hasta el último minuto

Seguimos explorando la aldea y descubrimos más casitas temáticas, cada una con su propio encanto. Nos encontramos con un pequeño templo, un almacén de herramientas donde parecía que los elfos guardaban todo lo necesario para preparar la Navidad, y otras cabañitas llenas de detalles sorprendentes.

Cada puerta que abríamos era como asomarse a una parte distinta de la vida de los elfos. Estuvimos hasta alrededor de las tres de la tarde recorriendo el lugar, totalmente inmersos en un auténtico cuento navideño.

Luego nos despedimos de esta aldea tan encantadora y auténtica y regresamos a Levi para comer. El peque tenía ganas de hamburguesa, así que volvimos al restaurante Hullu Poro.

Por la tarde continuamos en Kid’s Land, la pista exclusiva de trineos justo al lado de las pistas de esquí. Aunque los remontes estaban parados, nos tiramos un montón de veces en trineo. ¡Había que aprovechar al máximo la última noche en Laponia!

Terminamos el día paseando por el pueblo, visitando tiendas de souvenirs para llevar algún recuerdo y para regalar también. Había tiendas con joyas artesanales de la cultura sami, madera tallada, lana,…auténticas preciosidades.

Al final, nos fuimos a nuestro apartamento con el corazón lleno, sabiendo que al día siguiente tocaría un gran madrugón, y que estábamos exhaustos… pero completamente felices. Aún nos quedaba una pequeña y última visita a Santa Claus Village, ya que nuestro vuelo salía por la tarde, y el pueblo de Papá Noel está prácticamente al lado del aeropuerto de Rovaniemi.


¿Sabías que…?

  • … Elves Village siempre tiene espíritu navideño? Incluso en verano, mantienen muchos motivos navideños, actividades relacionadas con los elfos, la escuela de elfos y más.
  • …la aldea está sólo a 30 minutos en coche del aeropuerto de Kittilä? Lo que la hace muy accesible si llegas en avión.
  • …el restaurante Tonttula utiliza ingredientes locales tradicionales y que su menú “Heavenly Feasts” se sirve en tablas largas de madera? Es una experiencia culinaria también para los sentidos.

✅ Tips para visitar Elves Village Tonttula

Reserva con antelación: sobre todo en temporada alta (Navidad y Año Nuevo). Hay diferentes paquetes de experiencia, así que elige el que mejor se adapte a tu familia.
Hora recomendada: la visita de la mañana (10:00) es ideal porque pillas el amanecer y tienes el día por delante para disfrutar con calma.
Duración: calcula entre 4 y 5 horas para recorrer la aldea con tranquilidad. Si vais con niños, seguramente se os pase volando.
Ropa adecuada: aunque hay cabañas con fuego y refugios, la mayoría de actividades son al aire libre. Lleva ropa térmica, guantes extra, gorro y calzado impermeable.
Lago helado y sauna: el famoso “baño finlandés” (entrar a la sauna y luego al agua helada) es opcional, pero toda una experiencia. Si te animas, lleva bañador y toalla.
Ideal con niños: manualidades, galletas, renos y juegos hacen que sea un lugar perfecto para familias. Eso sí, recuerda que hay que seguir el ritmo del peque.
Comparativa con Santa Claus Village: si ya has estado en Rovaniemi, esta visita te sorprenderá por ser más íntima, menos comercial y rodeada de naturaleza.
Cómo llegar: desde Levi son unos 10-15 minutos en coche. Si no dispones de vehículo, hay traslados organizados desde algunos alojamientos.
Comida: dentro de la aldea hay un restaurante y un café muy acogedor, además de puestos con bebidas calientes y salchichas asadas al fuego.
Fotos mágicas: el amanecer y el lago helado ofrecen escenarios de cuento. No olvides la cámara (y baterías de repuesto, que con el frío se agotan rápido).

Sin duda, visitar Elves Village fue una de las mejores decisiones de este viaje. Único, precioso, con muchísimo encanto y una magia que no se siente en los lugares más turísticos. Para nosotros fue incluso más especial que Santa Claus Village en muchos aspectos.

Este día nos llenó el corazón: al peque, a Rufino y a nosotros. Perfecto para casi cerrar esta aventura en Laponia con el mejor sabor de boca.

El día siguiente era el día de regreso a casa; como teníamos el vuelo por la tarde, aprovechamos para recorrer un poco más Santa Claus Village, ya que está al lado del aeropuerto. Y con esto finalmente nos despedimos, totalmente enamorados, de nuestro viaje mágico al Polo Norte.


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